Durante la época colonial fue conocido como La Villa de Urquillos denominacion de caracter administrativo que se dió durante la colonia a los asentamientos de pobladores españoles que presentaban características climáticas y geográficas particularmente especiales.
La transcripción paleográfica hecha por el historiador Horacio Villanueva Urteaga sobre un documento histórico del siglo XVI en el distrito de Yucay dice:
“En el año 1550, el procurador del Cusco Don Juan de Quiñónez a nombre del Cabildo Justicia y Regimiento de la Ciudad Imperial presentó una petición suplicatoria ante la audiencia Real de la Ciudad de los Reyes que manifestaba que existiendo a cuatro leguas del Cusco gran cantidad de tierras que, en tiempo del imperio, tenían los naturales dedicadas al Sol y al Inka y que a esa causa ninguno se servia ni aprovechaba de ellas, era conveniente y necesario se diesen que dichas tierras por lo menos en parte, a los vecinos españoles casados de la Ciudad del Cusco a fin de que en las parcelas que les tocare, pudieran construir casa y huerto. La petición se fundaba en el hecho de que, siendo el clima del Cusco tan desabrido los niños nacían de padres españoles no alcanzaban a vivir sino en corto numero, pues, de diez que Dios les daba, decían, no sobrevivían mas de cuatro...” Urquillos fue dividido en 41 solares incluyendo que Sebastián Garcilazo, padre del Inka Garcilazo de la Vega tuvo un solar en Urquillos asegurándose que el cronista gran parte de su infancia pasó en dicho lugar” prosigue la información del historiador Villanueva Hurteaga “Cada uno hacer una huerta y una casa pequeña para tener en que se puedan ir a holgar y tener alguna recreación y criarse aves, por que en esta ciudad (el Cusco) ninguna se cría y teniendo este pedazo de casa y huerta podrían estar criando a sus hijos hasta que les pareciese que pudiesen venir a esta ciudad con ellos, de esta manera tendrían contento e intento a permanecer y perpetuarse en esta ciudad y tierra” |
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